Un Jaguar E-Type se transforma en hot-rod con V12 de más de 500 caballos
El proyecto combina un bloque V12 de 6.8 litros, frenos ingleses y una transmisión Tremec fabricada en México
El pintor y restaurador Mick Jenkins construye desde hace tiempo una versión hot-rod de un Jaguar E-Type Serie I coupé, un proyecto personal que él mismo describe como el cruce entre una Cobra 427 y un E-Type clásico.
El auto importa porque ilustra cómo los restomods de culto se arman hoy: no con una sola mano, sino con una red de especialistas repartidos entre Reino Unido y Estados Unidos, cada uno aportando piezas y conocimiento imposibles de reunir en una sola vida de trabajo.

El corazón del proyecto es un motor V12 de Jaguar llevado a 6.8 litros de cilindrada, construido por Chris Tramel, veterano del taller de carreras Ed Pink en el sur de California. La campana de transmisión proviene de Simply Performance, firma británica que también se encarga del eje trasero angostado del auto. Los frenos, con calibradores de seis pistones capaces de caber dentro de rines de 15 pulgadas, los fabrica Fosseway Performance, también en Inglaterra.
La caja de velocidades manual de cinco relaciones es una Tremec, fabricada en México, lo que añade una tercera nacionalidad a la mezcla de talento detrás del auto.


Jenkins calcula que el E-Type terminado pesará menos de 1,360 kilogramos (3,000 libras) y entregará más de 500 caballos de fuerza a través del V12, una combinación que promete sensaciones de manejo crudas, sin asistencias electrónicas ni ayudas de manejo autónomo.
No se ha dado una fecha de conclusión ni un presupuesto total para el proyecto. Lo que queda claro es que, en tiempos donde la inteligencia artificial resuelve en segundos preguntas mecánicas que antes tomaban horas de investigación, construir un auto como este sigue dependiendo del conocimiento acumulado por personas reales, repartidas en distintos países y talleres.


