Una fábrica de papel de 1887 reabre como santuario de autos clásicos en Michigan
La familia Grigaliunas compró el inmueble de 255,000 pies cuadrados al gobierno local por apenas un dólar
En Plainwell, Michigan, un pueblo de apenas 4,000 habitantes ubicado a 16 kilómetros al sur de Kalamazoo, abrió sus puertas el Classic Auto Mill, un espacio dedicado al almacenamiento, restauración y venta de autos clásicos instalado dentro de una fábrica de papel construida en 1887.
El edificio, de 255,000 pies cuadrados, permaneció abandonado por más de 25 años bajo propiedad del gobierno local, que buscaba un comprador capaz de darle un uso adecuado a sus dimensiones e historia.

Ese comprador fue Darius Grigaliunas, exnadador olímpico que con el tiempo se volvió una figura reconocida en el mundo de los autos clásicos. Su familia adquirió el inmueble por un dólar, a cambio de presentar un proyecto que justificara la cesión del espacio por parte de la ciudad.
La inauguración oficial se realizó el fin de semana pasado. El Classic Auto Mill es la segunda instalación de este tipo que opera la familia Grigaliunas, luego de abrir previamente el Classic Auto Factory en DeKalb, Illinois, al oeste de Chicago.


Los techos altos, el ladrillo expuesto y la atmósfera industrial del siglo XIX conviven ahora con motores restaurados y autos de colección, en un intento por preservar tanto la memoria industrial del pueblo como la de los vehículos que resguarda.
Para Plainwell, el proyecto representa algo más que una reutilización inmobiliaria: convierte un símbolo de abandono en un punto de encuentro para coleccionistas y aficionados, con el potencial de generar actividad económica y orgullo local.

Por ahora no se han anunciado planes de expansión adicionales, pero el modelo ya probado en Illinois y ahora en Michigan sugiere que la familia Grigaliunas podría replicar la fórmula en otras ciudades con edificios históricos en desuso.


