Una señal falsa de 70 km/h provocó 400 multas injustas en un pueblo alemán
Ni el asistente inteligente de velocidad, obligatorio en autos nuevos desde 2024, detectó el engaño
En septiembre pasado, alguien colocó una señal falsa de límite de velocidad en Haldensleben, una localidad del estado alemán de Sajonia-Anhalt. Donde el límite real era de 50 km/h, la señal trucada marcaba 70 km/h, y un radar cercano se encargó de fotografiar a cada conductor que confió en ella.
El caso expone una falla que ni la tecnología más reciente pudo resolver. Desde julio de 2024, todos los autos nuevos vendidos en la Unión Europea deben incorporar el sistema ISA (Intelligent Speed Assistance), que usa una cámara frontal para leer señales y las contrasta con el mapa digital del GPS. Cuando hay discrepancia entre ambas fuentes, la normativa obliga al sistema a priorizar la señal física sobre la base de datos, una lógica pensada para casos de obras o cambios recientes de límite que aún no están cargados en los mapas. Esa misma lógica fue la que llevó a los autos equipados con ISA a aceptar como válidos los 70 km/h falsos.

El radar del municipio registró cerca de 400 infracciones antes de que las autoridades detectaran el fraude y retiraran la señal. Durante varios días, el ayuntamiento recibió quejas de conductores que no entendían por qué los multaban si, según ellos, respetaban el límite indicado en la vía.
El verdadero problema llegó al momento de decidir qué hacer con las sanciones. Las autoridades no lograron establecer con precisión cuándo se instaló la señal falsa, lo que hizo imposible distinguir entre quienes circulaban de buena fe guiados por el cartel trucado y quienes ya excedían el límite real de 50 km/h antes del cambio. Alguien que manejara a 65 km/h, por ejemplo, podía creer que iba dentro del límite permitido, salvo que ese día todavía estuviera vigente la señal original.


Tras semanas de deliberación, el ayuntamiento optó por anular el total de las 400 infracciones registradas durante el periodo en cuestión, incluidas las de quienes superaron incluso los 70 km/h falsos. La policía continúa buscando a la persona o personas responsables de colocar el cartel adulterado, un caso que queda como advertencia sobre los límites reales de la tecnología de asistencia al conductor frente a la manipulación física del entorno vial.


