Volvo frena la producción del EX60 y Estados Unidos se queda sin su eléctrico más barato
La planta de Torslanda solo arma 200 unidades semanales de las 2,000 planeadas
Volvo enfrenta serios problemas para fabricar el EX60, el SUV eléctrico llamado a enderezar el rumbo de la marca sueca. Según un reporte de Automotive News, la compañía tiene dificultades para integrar el paquete de baterías de alto voltaje a la carrocería del vehículo, además de complicaciones en la manufactura de los motores eléctricos que lo impulsan.
El problema importa porque el EX60 es la apuesta de Volvo para competir directamente contra el BMW iX3 y el Mercedes-Benz GLC Electric, justo en un momento en que la marca respaldada por Geely reporta una caída del 11% en ventas globales durante el tercer trimestre y ya tuvo que abandonar su guía de resultados para todo el año.
La producción en la planta de Torslanda, en Suecia, arrancó a fines de abril con una meta de 2,000 unidades semanales. La realidad es otra: el ritmo actual apenas alcanza una décima parte de ese objetivo. Volvo vendió alrededor de 500 EX60 en todo el mundo durante julio y solo 250 en agosto, de acuerdo con estimaciones de GlobalData.
Estados Unidos resiente el golpe con mayor fuerza. La compañía esperaba colocar cerca de 7,000 unidades del EX60 en ese mercado durante este año, pero hasta ahora solo un puñado de ejemplares ha cruzado el Atlántico. Ante la crisis de manufactura, Volvo decidió priorizar las entregas en Europa, donde la demanda se mantiene fuerte, y dejar a los distribuidores estadounidenses con las manos vacías.
Jacquelyn Johnson, vocera de Volvo, reconoció que la disponibilidad del EX60 "seguirá siendo limitada" en el corto plazo y atribuyó los retrasos a la complejidad de procesos industriales inéditos, como el megacasting y la tecnología cell-to-body, para los cuales no existen precedentes que replicar. La ejecutiva adelantó que un "número significativo" de las unidades ya asignadas llegará a los distribuidores estadounidenses a principios del próximo año.
Con la salida del EX30 y el EX40 del mercado estadounidense, el EX60 quedó como el eléctrico más accesible de Volvo en ese país, aunque los primeros embarques masivos no se esperan antes de la primera mitad de 2027. Mientras tanto, BMW y Mercedes-Benz ya envían sus nuevos SUV eléctricos a suelo estadounidense, lo que les permite ganar terreno frente a una Volvo que necesita, más que nunca, que el EX60 funcione.


