Aduanas de Frankfurt frustra el envío a México de un Ferrari 849 Testarossa robado
El superdeportivo, valuado en más de 500,000 euros, había sido sustraído en Bélgica y viajaría en avión
Agentes de la Oficina de Aduanas de Frankfurt del Meno impidieron la noche del 23 de octubre la exportación ilegal de un Ferrari 849 Testarossa valuado en más de 500,000 euros que estaba a punto de viajar por avión hacia México.
Un aviso policial puso en alerta a los inspectores: el vehículo coincidía con el reporte de un robo ocurrido en Bélgica. Al revisar la documentación de exportación, las autoridades detectaron inconsistencias que reforzaron la sospecha.

La revisión física del automóvil, incluida la verificación del número de chasis, confirmó que se trataba de la unidad robada. El Ferrari fue incautado y quedó bajo investigación, lo que frustró el plan de sacarlo de Europa con destino al mercado mexicano.
El caso expone el funcionamiento de redes organizadas dedicadas al robo de autos de lujo por encargo o mediante estafas de renting, un esquema que dificulta colocar estos vehículos en el mercado legal internacional. Ferrari, Porsche, Lamborghini y Mercedes-AMG figuran entre las marcas más buscadas por estas mafias.

Estas organizaciones controlan rutas y logística para mover los autos robados hacia el norte de África y Oriente Medio, principalmente a través de ferris y contenedores marítimos. Puertos mediterráneos como Valencia, Génova y Algeciras funcionan como puntos clave de salida, con documentación falsificada y conductores pagados —conocidos como mulas— que cruzan fronteras o despiezan los vehículos para exportarlos por partes.
La investigación en Alemania sigue abierta y las autoridades no han precisado si ya identificaron a los responsables del robo en Bélgica ni cómo pensaban introducir el Ferrari al mercado mexicano una vez en territorio americano.


