China exporta más autos que nunca mientras su mercado interno se desploma 25%
Las exportaciones de agosto crecieron 67.1% gracias a eléctricos e híbridos enchufables
Las ventas de autos de pasajeros en China cayeron cerca de 25% en agosto respecto al mismo mes del año pasado, de acuerdo con la Asociación China de Fabricantes de Automóviles (CAAM). Los modelos de combustión concentran la mayor parte del golpe, mientras los conductores chinos migran hacia vehículos con enchufe en un contexto de debilidad económica generalizada.
La caída doméstica contrasta con un auge sin precedentes en las exportaciones. En los primeros ocho meses de 2025, China ya superó el récord total de exportaciones de todo el año 2024, según reportó Associated Press esta semana, un salto impulsado principalmente por eléctricos e híbridos enchufables.
Solo en agosto, las exportaciones chinas de autos de pasajeros crecieron 67.1% respecto al año anterior, con 890 mil unidades enviadas al extranjero. El acumulado del año llega a 6.2 millones de vehículos de pasajeros, cifra que ya rebasa los casi 6 millones exportados durante todo 2024, cuando el total de vehículos de todo tipo fue de 7.1 millones, según la CAAM.
La estrategia responde a una guerra de precios feroz dentro de China, que empuja a las armadoras a buscar mejores márgenes en mercados extranjeros. La capacidad instalada de producción, mayor que la demanda interna, también obliga a las marcas a colocar excedentes fuera del país.
Australia es uno de los casos más claros de esta expansión: las marcas chinas ya representan casi un tercio del mercado automotor australiano, de acuerdo con Cox Automotive Australia, con una mayoría de modelos híbridos, eléctricos o PHEV por encima de los gasolina puros de firmas como Great Wall Motors o SAIC.
No todos los mercados están abiertos. Estados Unidos mantiene aranceles de 100% a los autos chinos y evalúa una prohibición más explícita, mientras la Unión Europea estudia elevar los impuestos a los híbridos enchufables chinos, después de que estos modelos evadieran las tarifas ya impuestas a los eléctricos puros. Canadá abrió recientemente la puerta a un número limitado de importaciones chinas, y México ya recibe un flujo constante de estos vehículos.
La pregunta que queda abierta es si China puede sostener este ritmo de crecimiento. Mercados sin industria automotriz doméstica fuerte siguen absorbiendo marcas como BYD y Geely sin resistencia, pero el mapa de aranceles y restricciones podría definir qué tan lejos llega esta ofensiva exportadora en los próximos años.


