Cuando dos Bugatti Royale necesitaron inmunidad diplomática para llegar a Pebble Beach
En 1985 Francia temía que los hermanos Schlumpf recuperaran los coches si salían del país
En 1985, el Concurso de Elegancia de Pebble Beach logró reunir, por primera y única vez en público, los seis Bugatti Type 41 Royale que existen en el mundo. Nunca antes ni después se volvió a repetir esa alineación completa.
El Type 41 Royale se fabricó entre 1926 y 1933 con un objetivo claro: ser el coche más lujoso del planeta, pensado para la realeza europea. Medía 6.4 metros de largo y montaba un 8 cilindros en línea de 12 litros. Su precio desorbitado y la crisis económica de 1929 limitaron la producción a solo seis unidades, todas sobrevivientes hasta hoy.

Cuatro de los coches estaban en Estados Unidos: dos en la colección de William F. Harrah en Reno, uno en el museo Henry Ford de Dearborn y otro en la colección de Briggs Cunningham. Los dos restantes, el Type 41 Park Ward y el Type 41 Coupé Napoléon, pertenecían al museo Cité de l'Automobile de Mulhouse, Francia, construido sobre la colección confiscada a los hermanos Fritz y Hans Schlumpf tras el cierre de su imperio textil en 1977.
Para 1985, la disputa legal entre los Schlumpf, exiliados en Suiza, y el estado francés seguía abierta. Francia temía que sacar los Royale del país diera pie a que Fritz Schlumpf los reclamara en una corte extranjera. La solución, impulsada por Chris Bock, entonces organizador del concurso y hoy presidente del jurado de Pebble Beach, fue conseguir que el gobierno estadounidense otorgara inmunidad diplomática a los dos autos, un estatus hasta entonces reservado exclusivamente a personas.


La logística no terminó ahí. Los vuelos de carga entre Francia y Estados Unidos hacían escala en Canadá para repostar, donde la inmunidad diplomática no aplicaba, así que Air France operó un vuelo directo de París a Los Ángeles. Y como no era prudente transportar ambos autos en la misma aeronave, cada Bugatti Royale viajó en un avión distinto para evitar perder los dos en caso de accidente.
La reunión de 1985 quedó marcada como un parteaguas para Pebble Beach, hoy uno de los concursos de elegancia más importantes del mundo. Bugatti, por su parte, acumula diez premios Best of Show en la historia del evento, más que cualquier otra marca.

