El cinturón automático: la solución de los 80 para ahorrarse el airbag
La NHTSA permitió a las automotrices elegir entre airbags o este sistema para cumplir la ley desde 1987
Entre 1987 y 1990, miles de autos vendidos en Estados Unidos llegaron equipados con un cinturón de seguridad que se abrochaba solo. No era un capricho de confort: la NHTSA exigía protección automática en todos los autos nuevos y dejaba a los fabricantes elegir entre instalar airbags o este mecanismo, mucho más barato de producir.
El dato importa porque explica por qué ciertos autos clásicos, sobre todo los importados de Estados Unidos, traen un sistema que no existió en ningún otro mercado del mundo. Quien se tope con uno hoy está viendo una pieza de ingeniería pensada para esquivar costos, no para mejorar la seguridad real del ocupante.

Existieron tres variantes. La motorizada movía la cinta del hombro por un carril eléctrico hasta el pilar del parabrisas, pero dejaba la cinta abdominal en manos del conductor, que muchas veces no se la ponía y quedaba sin protección en la cadera. La versión sin motor aprovechaba el movimiento de la puerta al cerrarse para desplazar el cinturón, sin ayuda eléctrica. La tercera, la más completa, abrochaba automáticamente hombro y cintura, aunque en varios modelos dificultaba sentarse por lo invasivo del mecanismo.
El sistema nunca fue confiable del todo: se rompía con frecuencia y en más de un caso atrapaba el cabello de los conductores. Cuando el costo de fabricar airbags bajó y su eficacia en choques quedó demostrada, los fabricantes migraron hacia ellos. Desde 1998, la ley estadounidense obligó a que todo auto nuevo vendido en el país llevara airbags de forma obligatoria, lo que marcó el final definitivo del cinturón automático.
En España, uno de los pocos rastros de esta tecnología se encuentra en unidades del Volkswagen Corrado que llegaron importadas desde Estados Unidos y conservan el mecanismo original. Fuera de ese mercado, el cinturón automático nunca se popularizó, así que cualquier unidad que lo lleve casi con certeza tiene origen estadounidense.

