El Mercedes A-Class de 1997 podrá obtener placas de clásico en Alemania en 2027
Mercedes-Benz Classic resguarda 160,000 refacciones originales para mantener rodando a sus youngtimers de esa generación
En Alemania, un vehículo alcanza el estatus de clásico y puede recibir las codiciadas placas históricas 'H' al cumplir 30 años, siempre que pase una inspección bajo la Sección 23 del reglamento de tránsito StVZO. Eso significa que en 2027 le tocará el turno a la generación de 1997, un año en el que Mercedes-Benz presentó tres modelos que marcaron su historia: el M-Class, el A-Class y el CLK Coupé.
Para los aficionados, esta fecha no es solo simbólica: implica beneficios fiscales y de circulación en Alemania, pero también confirma que autos alguna vez considerados simples utilitarios ya son piezas de colección. Mercedes-Benz Classic respalda ese momento con un inventario de aproximadamente 160,000 refacciones originales, disponibles en 24 horas a través de 3,000 distribuidores autorizados en 170 países.
El M-Class de la serie 163 debutó en abril de 1997 en la nueva planta de Tuscaloosa, Alabama, construida específicamente para su producción. Con suspensión independiente en ambos ejes y tracción total permanente, definió al segmento SUV de la época; en la parte trasera, sin embargo, siempre llevó el emblema ML tras una objeción de BMW. Entre las refacciones disponibles están el emblema de la estrella (119.52 euros), los guardafangos delanteros (566.34 euros cada uno), la caja de transferencia (5,651.57 euros) y hasta el motor V8 del ML 500 de 2001, con un costo de 24,831.10 euros.
El A-Class de la serie 168, presentado en marzo de 1997 en el Salón de Ginebra, representó un concepto de auto completamente nuevo, con una estructura de 'sándwich' que permite que el tren motriz se deslice bajo la cabina de pasajeros en un choque frontal. Su lanzamiento estuvo marcado por la famosa 'prueba del alce' de una revista sueca, que provocó el vuelco del auto y detuvo la producción menos de cuatro semanas después de iniciar ventas, el 18 de octubre de 1997. La producción no se reanudó sino hasta finales de febrero de 1998, cuando el A-Class se convirtió en el primer auto del mundo en ofrecer de serie el control electrónico de estabilidad (ESP).
El CLK Coupé de la serie 208 debutó en enero de 1997 en el Salón de Detroit, como una continuación de la tradición de los cupés Clase E, aunque desarrollado como modelo independiente sobre la base técnica del Clase C 202. Sus versiones iban del CLK 200 al CLK 320 y CLK 430, y un año después llegó la variante Cabriolet. Entre las piezas que Mercedes-Benz Classic aún ofrece están el tablero de instrumentos (817.74 euros) y la tapa de la cajuela (994.36 euros).
Solo una pequeña cantidad de unidades del primer A-Class, afectadas por la pausa de producción, calificarán para la placa H desde 2027. Mientras tanto, Mercedes-Benz Classic sigue ampliando su catálogo de refacciones para garantizar que estos modelos de los noventa continúen circulando, ahora con el reconocimiento oficial de clásicos.

