El Shelby Cobra Daytona que desapareció 30 años y apareció en un trastero tras una tragedia
El chasis CSX2287, primer Daytona Coupe de la historia, pasó décadas escondido hasta que la muerte de su dueña reveló su paradero
El Shelby Cobra Daytona Coupe con chasis CSX2287, el primer ejemplar construido de los seis que existieron, permaneció oculto durante casi 30 años en una unidad de almacenamiento de Anaheim, California, hasta que la muerte de su dueña obligó a sus allegados a localizarlo. El hallazgo puso fin a una de las desapariciones más comentadas entre los coleccionistas de autos de competición clásicos.
El caso importa porque no se trata de un clásico más: el CSX2287 fue el prototipo que Carroll Shelby encargó al diseñador Peter Brock para resolver un problema concreto, la falta de eficiencia aerodinámica de la carrocería abierta del Cobra frente a los Ferrari 250 GTO en pruebas de resistencia. Con la carrocería cerrada de aluminio desarrollada junto con Ken Miles y Phil Remington, este chasis sirvió para validar el diseño que después llevarían los otros cinco Daytona.

Construido entre finales de 1963 y comienzos de 1964 en las instalaciones de Shelby en Venice, California, el CSX2287 debutó ganando su categoría en las 12 Horas de Sebring con Dave MacDonald y Bob Holbert al volante. En Le Mans llegó a liderar su clase, pero una falla eléctrica que obligó a usar una batería externa provocó su descalificación. En noviembre de 1965, pilotado por Craig Breedlove en las salinas de Bonneville, recorrió 1,931 millas a un promedio de 150 mph (241 km/h) y estableció 23 récords reconocidos por USAC y la FIA.
Tras su retiro de las pistas, el auto pasó por varias manos, incluida la del productor musical Phil Spector, hasta llegar a George Brand, quien pagó alrededor de 1,000 dólares por él y se lo regaló a su hija, Donna O'Hara. Ella lo mantuvo guardado durante años, rechazó ofertas de coleccionistas y nunca lo mostró públicamente, mientras seguía pagando la renta del trastero donde lo escondía.


O'Hara murió a finales de 2000 tras prenderse fuego en una zona boscosa de Fullerton, California, sin dejar testamento. Su amigo Kurt Goss y su primo Chuck Jones encontraron el Daytona bajo mantas, con los neumáticos desinflados pero reconocible. La falta de un documento legal desató una disputa por la propiedad entre Goss, la madre de O'Hara y el propio Phil Spector, quien reclamó que el auto seguía siendo suyo.
El litigio se resolvió en 2001 y el CSX2287 terminó en manos del neurocirujano y coleccionista Frederick Simeone por unos cuatro millones de dólares, después de que la madre de O'Hara lo vendiera primero al comerciante Martin Eyears en unos tres millones. Simeone optó por conservar el auto en lugar de restaurarlo por completo, preservando materiales y componentes originales pese a los trabajos mecánicos de 2004.

En 2014, el CSX2287 se convirtió en el primer automóvil incluido en el National Historic Vehicle Register de Estados Unidos, un registro que documenta vehículos de importancia histórica y cultural excepcional. Hoy puede verse en el Simeone Foundation Automotive Museum de Filadelfia, donde sigue siendo una de las piezas más importantes entre los Shelby Cobra Daytona sobrevivientes.


