El Tesla Semi por fin arranca producción en Nevada, años después de lo prometido
La versión Long Range guarda 822 kWh y promete 500 millas, mientras Volvo ya vendió 5,000 camiones eléctricos
Tesla comenzó a acercarse a la producción en volumen de su camión Semi en la planta de Nevada, diseñada para fabricar hasta 50,000 unidades al año. El anuncio llega después de retrasos que llevaron a la compañía a rediseñar el vehículo durante el desarrollo, mientras rivales como Volvo, Freightliner y Mercedes-Benz ya vendían camiones eléctricos de trabajo pesado.
El retraso importa porque el mercado de transporte de carga eléctrico ya tiene jugadores consolidados. Volvo inició producción en serie de su gama FH Electric en septiembre de 2022 en Europa, y para abril de 2025 había vendido 5,000 camiones eléctricos en el mundo. En Estados Unidos, el Freightliner eCascadia entró a producción ese mismo año y acumuló más de seis millones de millas recorridas entre más de 50 flotas de clientes para mayo de 2024. Mercedes-Benz sumó su eActros 600 con entregas a clientes desde diciembre de 2024.
El Semi ofrece dos configuraciones de batería: 548 kilowatts-hora en la versión Standard Range y 822 kWh en la Long Range. Tesla declara autonomías de 325 y 500 millas respectivamente, con un consumo aproximado de 1.7 kWh por milla. La compañía asegura que el camión puede recuperar cerca del 60% de su carga en 30 minutos conectado a un Megacharger, pensado para que el tiempo de recarga coincida con los descansos obligatorios del conductor.
La ingeniería del Semi apuesta por la eficiencia antes que por la velocidad o el alcance puro. La estructura de la batería y el chasis comparten funciones estructurales para evitar material redundante, una ventaja de haber diseñado el vehículo como eléctrico desde el inicio. El sistema de tres motores desconecta el eje de doble motor durante el crucero, dejando que un solo motor optimizado para eficiencia mantenga la velocidad constante incluso con carga completa.
La planta de Nevada también simplifica procesos de manufactura: los paneles de carrocería reciben un recubrimiento en polvo que elimina la necesidad de un taller de pintura convencional, y la nariz del camión se fabrica en tres secciones para facilitar reparaciones sin reemplazar la pieza completa. Los trabajadores instalan los componentes de la cabina por la parte trasera abierta antes de cerrarla.
Tesla ya abrió entregas del Semi y planea llevarlo a nuevos mercados, incluida Europa. Falta ver si las flotas de transporte adoptan el camión pese a su llegada tardía frente a una competencia que ya opera a escala comercial desde hace tres años.


