Johnny Herbert admite que los comisarios de la FIA favorecían a pilotos británicos
El exjuez, despedido hace año y medio, vincula el trato hacia Alonso y Verstappen con su rivalidad frente a Hamilton
Johnny Herbert, expiloto y excomisario de la FIA, confirmó lo que durante años se sospechó dentro del paddock: los comisarios británicos inclinaban sus decisiones a favor de los pilotos de su misma nacionalidad, en particular de Lewis Hamilton.
La confesión importa porque Herbert no fue un comisario cualquiera. Participó en decisiones clave que afectaron directamente los campeonatos de Fernando Alonso y Max Verstappen, dos de los rivales históricos de los pilotos británicos en la parrilla reciente.

En entrevista con el medio neerlandés Vision4Sport, Herbert respondió sin ambigüedades sobre los señalamientos de sesgo: "somos británicos y Lewis Hamilton es británico. Por supuesto que vamos a apoyar a un piloto británico". Añadió, dirigiéndose a su entrevistador: "vosotros sois neerlandeses, apoyáis a Max y nos acusáis de estar sesgados, pero queréis que nosotros apoyemos a Max".
Herbert es recordado por sanciones que generaron controversia en su momento. En el Gran Premio de Australia impuso 30 segundos de penalización a Fernando Alonso por, según su argumento, provocar un accidente al soltar aire sucio sobre el británico George Russell. En México 2024, penalizó con 20 segundos a Max Verstappen mientras el neerlandés peleaba el campeonato contra Lando Norris.

Esa sanción en México motivó a Jos Verstappen, padre del piloto, a exigir públicamente que se revisara "la composición del cuerpo de comisarios, a quiénes designan para esos puestos y si no existe ninguna apariencia de conflicto de intereses".
Herbert fue despedido de la FIA hace más de un año por sus vínculos con el mundo de las apuestas deportivas. Aunque ya no forma parte del cuerpo de comisarios, su confesión reabre la discusión sobre la nacionalidad de quienes imparten justicia deportiva en la Fórmula 1 y sobre qué mecanismos existen, si es que existen, para garantizar imparcialidad en las decisiones que definen campeonatos.


