Las pantallas se convierten en el peor dolor de cabeza de los autos nuevos
Un estudio de JD Power revela que los sistemas de infoentretenimiento generan 42.4 problemas por cada 100 vehículos
Un estudio de JD Power publicado la semana pasada revela que el 25 por ciento de todos los problemas reportados en vehículos nuevos están relacionados con sus sistemas de infoentretenimiento. La firma de investigación identifica esta categoría como la más problemática de todo el vehículo, y la única que empeora mientras el resto de los indicadores de calidad automotriz mejoran de manera generalizada.
El dato importa porque confirma una tendencia que los conductores ya perciben en el día a día: las pantallas dejaron de ser un simple lujo para convertirse en el punto más frágil del auto moderno. Marcas como Mercedes-Benz han llevado el concepto al extremo con tableros que integran pantallas de largo completo, y varios ejecutivos de la industria no descartan seguir sumando más superficies digitales en el futuro cercano.
Según JD Power, los sistemas multimedia acumulan 42.4 problemas por cada 100 vehículos, y ocupan las cinco primeras posiciones entre los inconvenientes más reportados por los dueños. Lisa Boor, directora de éxito del cliente para soluciones OEM en JD Power, explica que conforme los autos se vuelven más dependientes del software, las fallas migran del hardware hacia la complejidad de los sistemas, el desempeño del software y la conectividad.
Las armadoras, sin embargo, no muestran señales de frenar esta tendencia. Las pantallas resultan más baratas de producir que los relojes físicos y los controles mecánicos tradicionales, lo que incentiva a las marcas a migrar cada vez más funciones hacia las interfaces digitales en lugar de mantener los interruptores físicos que dominaban los interiores antes de la llegada de las pantallas económicas. Además, funciones obligatorias como la cámara de reversa prácticamente requieren de una pantalla para existir, aunque marcas como Bugatti han encontrado soluciones creativas para integrarlas sin sacrificar el diseño de interiores de alta gama.
El panorama sugiere que las pantallas de infoentretenimiento llegaron para quedarse, y que su tamaño y complejidad seguirán creciendo en los próximos años. Eso también significa que, mientras la industria no resuelva los problemas de software, conectividad y desempeño detrás de estos sistemas, los dolores de cabeza para los dueños de autos nuevos podrían aumentar en lugar de disminuir.


