Madring cierra su debut en F1 con 353,000 espectadores en tres días
Las primeras 50,000 entradas se agotaron sin que los aficionados pudieran elegir asiento
El Gran Premio de España de Fórmula 1, disputado por primera vez en el circuito de Madring, registró un total de 353,000 espectadores durante los tres días de actividad, con más de cien mil aficionados diarios llenando gradas y fanzonas.
La cifra confirma el peso comercial que tiene la F1 en México... digo, en España, un mercado donde la venta de boletos arrancó casi a ciegas: las primeras 50,000 entradas se vendieron en la primera semana sin que los compradores pudieran elegir un asiento específico, solo una zona general dentro del recinto.

Entre el público predominaron las camisetas verdes de Aston Martin, en apoyo a Fernando Alonso, y las de Williams, por Carlos Sainz, aunque también hubo presencia notable de aficionados de Ferrari, McLaren, Red Bull y Mercedes. La afluencia resulta significativa porque ninguno de los dos pilotos españoles llegaba con opciones reales de pelear por posiciones de podio.
Alonso destacó el ambiente tras la carrera y contó que recorrió la vuelta de regreso a boxes a apenas 20 km/h, tardando cerca de cinco minutos en llegar al pitlane para poder observar a los aficionados en cada tribuna. Sainz, por su parte, agradeció el apoyo recibido pese a terminar peleando por el puesto 15 o 16, y expresó su deseo de que la próxima edición en Madring le permita luchar por algo más que posiciones de fondo de parrilla.
La organización deberá resolver antes de 2026 los problemas de logística reportados por los asistentes durante este primer año, aunque ninguno de los aficionados consultados en el circuito se arrepintió de haber comprado su entrada. El reto para Madring será sostener esta convocatoria cuando los resultados deportivos de los pilotos locales no acompañen la narrativa emocional del fin de semana.


