Mate Rimac explica por qué rechazó hacer un Bugatti 100% eléctrico
Las ventas de apenas 71 unidades del Rimac Nevera convencieron al directivo de apostar por el V16 híbrido del Tourbillon
Mate Rimac reveló que el Grupo Volkswagen quería que el sucesor del Chiron fuera completamente eléctrico, pero él se opuso y empujó un diseño desde cero con un motor V16 atmosférico dentro de un esquema híbrido. Su experiencia con el Rimac Nevera lo convenció de que la demanda por hiperautos eléctricos de precio extremo era demasiado limitada para justificar esa ruta en Bugatti.
La decisión importa porque marca el rumbo que tomará la marca francesa durante la próxima década, justo cuando Porsche acaba de vender por completo su participación en Bugatti Rimac y en Rimac Group, a inicios de septiembre. Rimac queda como la voz que define el futuro de Molsheim sin la injerencia directa de VW ni Porsche.
En entrevista con Automotive News Europe, Rimac admitió que la opción más rápida y barata habría sido ponerle una insignia Bugatti al Nevera y listo. En cambio, optó por un producto completamente distinto: el Tourbillon, equipado con un V16 de Cosworth en configuración híbrida enchufable. Según explicó, la respuesta del mercado al Nevera —de 1,914 caballos totalmente eléctricos— le mostró que el público adinerado no buscaba otra máquina a batería, sin importar qué tan rápida fuera.
Las cifras respaldan esa lectura: de una producción planeada de 150 unidades del Nevera, Rimac confirmó en Instagram que solo se han vendido 71. En contraste, los 250 ejemplares del Tourbillon ya están completamente vendidos, un indicador claro de que la combinación de electrificación con el carácter sonoro y mecánico de un dieciséis cilindros resuena más entre los coleccionistas de hiperautos.
Rimac aseguró que el Tourbillon se desarrolló sin participación de Volkswagen ni de Porsche, y adelantó que ya existe un plan de producto para los próximos diez años de Bugatti. Habló de 'arte en cuatro ruedas' y de la libertad que ahora tiene para dirigir la compañía de forma independiente, aunque no todos los modelos futuros serán hiperautos de varios millones de euros.
Entre las posibilidades que se manejan está un gran turismo más práctico, en la línea del Galibier de cinco puertas que Bugatti mostró como concepto hace más de una década, lo que ampliaría la gama sin diluir la exclusividad de la marca. Mientras tanto, VW sigue atendiendo al segmento de superdeportivos con el Audi Nuvolari y el Porsche Mission S, que se convertirá en un modelo permanente por encima del 911.
Falta conocer los detalles específicos de los próximos lanzamientos de Bugatti bajo el mando total de Rimac, así como los plazos de llegada de cualquier modelo adicional a la familia Tourbillon.


