McLaren confirma su primer SUV híbrido, pero no sabe si será de aluminio o fibra de carbono
El fabricante británico apunta al Lamborghini Urus y al Aston Martin DBX, no al Ferrari Purosangue
McLaren confirmó esta semana que construirá su primer SUV, un modelo con motor híbrido que llegaría al mercado antes de que termine la década. La confirmación pone fin a años de negativas por parte de la marca de Woking, aunque deja sin resolver un detalle que no es menor para una compañía que ha construido su identidad alrededor del peso ligero: de qué material estará hecho el auto.
El COO de McLaren, Michael Straughan, dijo a la revista Top Gear que la compañía aún no decide entre una estructura de fibra de carbono o una de aluminio para el nuevo modelo. 'Nuestro ADN es la fibra de carbono', afirmó, aunque reconoció que escalar esa tecnología a un vehículo de mayor tamaño representa un reto distinto al que McLaren ha enfrentado con sus deportivos bajos y ligeros. Si la fibra de carbono no resulta viable para un SUV de estas proporciones, el aluminio será el plan de respaldo.
La decisión importa porque McLaren construyó su reputación con el F1 de tres asientos, uno de los primeros autos de calle en usar una estructura monocasco de fibra de carbono. Mantener ese material en un SUV reforzaría la identidad de la marca, pero también elevaría considerablemente el costo de producción y, con ello, el precio final del vehículo.
A diferencia del Ferrari Purosangue, que Straughan no considera un rival directo, McLaren apunta a competir con el Lamborghini Urus y el Aston Martin DBX, lo que sugiere un concepto de SUV deportivo más tradicional que el planteamiento de Maranello. El nuevo modelo se construirá sobre una plataforma desarrollada por completo dentro de la compañía, sin recurrir a la base de otro fabricante, y utilizará un powertrain híbrido diseñado también internamente.
El reto de McLaren consiste en construir un SUV grande y de lujo sin traicionar su obsesión por mantener el peso al mínimo, algo que otras marcas de nicho ya han sacrificado: el SUV de Lotus, por ejemplo, pesa 2,640 kilogramos. Con la producción prevista antes de 2030, McLaren tendrá que resolver primero la pregunta del material antes de avanzar en cualquier otro detalle del proyecto.


