No todo lo exótico sube: estos hypercars modernos no se revalorizan en 2026
McLaren Speedtail, Lamborghini Sián, Countach LPI y Aston Martin Valkyrie se estancan mientras otros clásicos se disparan
Mientras los titulares de 2026 celebran que los autos exóticos están en su mejor momento, un grupo de hypercars modernos desmiente la regla. El Porsche Carrera GT, que costaba unos 400 mil dólares hace apenas veinte años, hoy se vende en 3 millones. El Ferrari Enzo, que arrancó en 700 mil dólares, ha superado los ocho dígitos en varias ventas recientes. El Bugatti Veyron subió 28% desde enero. Pero no todo lo que tiene motor central y producción limitada sigue esa curva ascendente.
El caso más llamativo es el McLaren Speedtail. Presentado a finales de 2018 como sucesor espiritual del legendario F1, el Speedtail copió hasta el detalle de la posición de manejo central y limitó su producción a 106 unidades, igual que el F1, con un precio cercano a los 2.5 millones de dólares. Hoy el F1 vale diez veces más que el Speedtail, una brecha que en teoría debería haber impulsado la demanda del modelo más accesible. Ocurrió lo contrario: desde 2022, las ventas públicas de Speedtails no han mostrado ningún salto relevante.

Lamborghini tiene dos ejemplos similares. El Sián FKP 37 (82 unidades) y el Countach LPI 800-4 (112 unidades) son híbridos V12 basados en el Aventador, con producción agotada casi al instante y precios de varios millones de dólares cada uno. Ambos terminaron de fabricarse en 2022 y lucen tan extravagantes como cualquier Lamborghini de edición limitada. Sin embargo, mientras otros Aventador convencionales se venden hoy por encima de su precio de lista original, ni el Sián ni el Countach resucitado logran superar esa marca en el mercado de reventa.
El Aston Martin Valkyrie tampoco ha dado sorpresas. Entre finales de 2021 y finales de 2024, Aston Martin entregó 275 unidades de este hypercar híbrido cargado de tecnología de Fórmula 1, con el aspecto de un auto de Le Mans homologado para calle. La única venta destacada en subasta fue la de una versión Spider por 4.735 millones de dólares en agosto. El resto de los Aston Martin, de hecho, ha sufrido depreciaciones todavía más severas.


El tamaño de muestra es pequeño, pero también lo es en los casos de éxito de este año, muchos de ellos protagonizados por Ferrari. Eso abre una pregunta adicional: ¿el sistema de asignación de modelos nuevos de la marca italiana empuja artificialmente los precios de los Ferrari más viejos? El fenómeno no se limita a comparar marcas distintas. Dentro del catálogo de un mismo fabricante también hay ganadores y perdedores, como ocurre con el Ford GT: la generación 2005-2006 subió 42% este año, mientras que la versión 2017-2022 se mantiene sin cambios. El mercado de autos exóticos, pese al optimismo generalizado, sigue siendo más mixto de lo que sugiere el titular fácil.


