Un Bugatti Veyron Wimille se vende en 4.75 millones de euros y rompe el récord del modelo
RM Sotheby's remató el ejemplar en Zúrich por 4,5 millones de francos suizos, un 61% sobre la estimación más alta
Un Bugatti Veyron 16.4 Grand Sport Vitesse de 2014 se convirtió en el ejemplar más caro de la historia del modelo vendido en una subasta pública. RM Sotheby's cerró la operación en su evento de Zúrich tras menos de tres minutos de pujas, con un martillo final de 4,5 millones de francos suizos, unos 4,75 millones de euros al cambio actual.
La cifra interesa porque redefine el techo de precio para toda la gama Veyron en el mercado de subastas. RM Sotheby's había estimado el coche entre 2,4 y 2,8 millones de francos suizos antes de la venta, pero los postores superaron ese rango en un 61% respecto a la estimación más alta. El resultado deja atrás por unos 2 millones de euros al anterior récord, un Veyron Grand Sport Sang Bleu de edición única vendido en 2024.
El ejemplar rematado en Zúrich pertenece a la serie Jean-Pierre Wimille, de la que Bugatti fabricó exactamente tres unidades. El nombre rinde tributo al piloto francés que en 1937 se convirtió en el primero en ganar las 24 Horas de Le Mans al volante de un Bugatti, y cada unidad de esta edición incorpora detalles de diseño vinculados a su trayectoria deportiva.
La escasez explica buena parte del resultado: Bugatti produjo apenas unos pocos centenares de Veyron en total sumando todas sus variantes a lo largo de la vida del modelo. A eso se suma el estado de conservación del coche subastado, que había recorrido únicamente 3.766 kilómetros desde su salida de fábrica en 2014, una cifra mínima para una unidad con más de una década de antigüedad.
Bajo la carrocería permanece intacta la mecánica que hizo célebre al Veyron desde su debut. El motor W16 de 8 litros con cuatro turbos entrega 1.200 CV, cifra suficiente para acelerar de 0 a 100 km/h en 2,6 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 409 km/h.
RM Sotheby's ya había gestionado antes la venta de un prototipo restaurado del Veyron que también concentró el interés de los coleccionistas, lo que confirma el apetito del mercado por los ejemplares más raros del hiperdeportivo francés. Con este nuevo récord, la pregunta que queda abierta es cuánto tiempo tardará en aparecer un Veyron capaz de superarlo.


