Subaru Forester Sport: qué aprendimos tras 40,000 millas con el SUV más barato de la prueba larga
El motor de 180 caballos tardó 8.2 segundos en llegar a 100 km/h, pero el mantenimiento no superó los 433 dólares por visita
Car and Driver cerró la prueba de largo plazo de su Subaru Forester Sport 2025 tras acumular más de 40,000 millas (64,000 kilómetros), un ejercicio que buscaba responder si un SUV de 37,730 dólares como equipado podía competir en una época donde el precio promedio de transacción en Estados Unidos ronda ya los 50,000 dólares. Cuando la publicación recibió la unidad a inicios de 2025, ese promedio se ubicaba en 47,462 dólares, casi 10,000 dólares por encima del Forester probado.
El motor bóxer de 2.5 litros y cuatro cilindros entrega apenas 180 caballos de fuerza y 178 libras-pie de torque, enviados a las cuatro ruedas mediante una transmisión de variación continua (CVT). En la prueba final de aceleración, el Forester llegó a 100 km/h en 8.2 segundos, una décima menos que en su evaluación inicial (8.4 segundos), aunque las pruebas de reprise entre 30 y 50 mph y de 50 a 70 mph requirieron entre una y dos décimas adicionales respecto al primer test. Aun con esos números modestos, el Forester resultó cuatro décimas más rápido que el Forester Hybrid evaluado previamente por la misma revista.

El punto más criticado en la bitácora de conducción fue el sistema de infoentretenimiento, que en climas fríos podía tardar hasta 10 segundos en responder a un solo toque en la pantalla antes de que el motor alcanzara su temperatura de operación. La suspensión, en cambio, resultó un acierto para el uso diario: su calibración suave, combinada con asientos cómodos, absorbió sin problema los caminos con baches, aunque generó un notable cabeceo durante frenados y aceleraciones, sobre todo en tráfico de alto y avanza en carretera. En curvas, la dirección imprecisa y el balanceo de carrocería confirmaron que el Forester no está pensado para conducción entusiasta.
En materia de confiabilidad, el SUV se mantuvo prácticamente libre de sorpresas. Una piedra agrietó el parabrisas antes de las 17,000 millas, y el servicio de mantenimiento a las 30,000 millas —que incluyó cambio de aceite y filtro, rotación de llantas, filtro de aire del motor, purga de líquido de frenos e inspecciones— costó 433 dólares; el siguiente, a las 36,000 millas, bajó a 317 dólares. Una revisión adicional por vibraciones en el frenado, posiblemente relacionada con pruebas de manejo en hielo, reveló discos deformados; la reparación llegó apenas 4,000 millas antes de que venciera la garantía limitada, por lo que Subaru cubrió discos y balatas nuevos sin costo.


El veredicto final de los editores fue mixto pero honesto: el Forester Sport no ofrece emoción al volante ni la tecnología más reciente, pero cumple con visibilidad generosa, asientos cómodos y un precio que no dispara ansiedad frente a los sueldos ejecutivos de la industria automotriz. Para quienes buscan un SUV compacto funcional para transportar familia, mascotas, equipaje deportivo y hasta muebles ocasionales, el Forester demostró que un precio accesible todavía puede traducirse en una propiedad sin sobresaltos mayores.


